Sobrehidratación

El agua corporal está sometida a una estricta regulación para garantizar que dispongamos de la cantidad suficiente, que en personas sanas y en condiciones normales no varía diariamente en más de un 1 % del  volumen total (alrededor de 250-500 ml). Cuando disminuye la cantidad de agua del cuerpo (al sudar, por ejemplo) o cuando los niveles de sodio en sangre aumentan, se estimula la sed y los riñones retienen líquidos. La mayoría de las personas reaccionan bebiendo un poco más pero, en algunos casos aislados, una ingesta excesiva de líquido puede provocar una sobrehidratación. En este nuevo número se hace un repaso de los efectos de la sobrehidratación y se dan consejos prácticos para evitarla.